Quitandose La Ropa Poco Apoco Con Pechos

Citas para la - 137924

Elio —lleno de ese furor inimitable de la adolescencia—, se acuesta y se pone a trabajar para aliviar su aburrimiento y frustración sexual de una manera interesante. Clava los dedos en un melocotón maduro y arranca el hueso; el jugo dorado le salpica el pecho y el abdomen. Entonces Elio voltea el melocotón en sus manos mientras mira hacia el techo. Antes de que puedas salir corriendo de la sala, Elio se desabrocha y mueve el melocotón hasta su entrepierna. Cada sonido se intensifica. Oímos murmullos, desgarrones y jadeos sin siquiera ver exactamente qué hacía Elio con el melocotón. Pero, nuevamente, no es necesario. Lo sabemos.