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Como conocer - 642843

En este caso se trataba de uno de beneficiencia en la terraza del Hotel Palpa. Pasaba de un grupo de gente a otro buscando entretenimiento. Esa noche lucía especialmente hermosa con un vestido blanco que hacía resaltar su tez morena y sus ojos verdes, tanto como para llamar la atención de todo el que la miraba. Humberto de la Cuadra, dueño del hotel, no pasó por alto su presencia y cuando esta se dirigía al baño la interceptó. Nunca en su vida había visto una mujer tan guapa y no pensaba dejarla ir facilmente.

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Y se jue a volar, pero quedó pegada de las patitas. Entonces el hortelano corrió, y con todo cuidado la agarró, la sacó y se la llevó al Rey. Le encontró la cabeza de un alfiler que era en forma de palomita y se la sacó de un empujón para que no sufriera. Y al momento, la palomita se convirtió en la Reina, sentada en las faldas del Rey, y que se puso a llorar de alegría. La Reina, entonce, contó lo que había pasado con la negra y corrió a agarrar a su hijito, y a darle de mamar. Y se jueron los dos ande 'taban los güeycitos trabajando y la Reina los abrazó. Los güeycitos le lambían las manos y lloraban. La negra, cuando se vio perdida, se quiso disparar, empero la agarraron los otros negros. El Rey dio orden que le tuvieran cuidado.

Apodos para amigas bonitos y tiernos

Y nos creíamos que sabíamos un algo de eso. Pues nada. Porque denial es igual, ni de lejos, adoctrinar a un candidato en cómo organizar un mensaje durante una rueda de prensa que ensayar un vídeo cheat una señorita que finge correrse cuando se la meten, cuando le meten la papeleta en la urna. O ayudar a una guapa candidata, baldaquín con una toalla, a insinuar un desnudo. O preparar un vídeo cheat una muñequita pistolera que se cepilla a los inmigrantes ilegales, o legales, porque no les da tiempo a pedirles los papeles. Así que demora uno con avidez lo que, para rematar, se les pueda ocurrir a los estrategas de los partidos, porque si en la primera parte de la campaña hemos visto, y oreja, un orgasmo con la señora vestida, conforme esto vaya avanzando, podemos encontrarnos con la adaptación electoral del Kamasutra, convirtiendo las distintas posturas en símbolos de actuaciones políticas, sin que nada lo interprete como joder al antagonista. La duda que uno tiene -pero eso es seguramente porque ya hemos perdido la onda- es de a qué tipo de electores se pretende convencer con esta clase de mensajes, salvo que se piense en el voto dormido que, a lo mejor, con estas cosas se puede reactivar, o poner, para ser exactos.