La presencia del cuerpo ausente

Mujer de - 247147

No, ella no es asi, ella no depende de nadie, es libre e independiente sabe que esta bien sola, no necesita a nadie, mucho menos a un hombre, mucho menos a el, al hombre que tanto daño le causo. Corre por el bosque, no sabe que hacer, para esta hora debería de estar frente al altar con ese hombre, pero no, resulta que no es lo suficiente mujer para el y lo que ella no ha querido darle, lo tiene que buscar en otro lado. Camina por las calles vacías, ahora pasa de media noche, sabe el camino de memoria, sabe como llegar a su casa, asi que se dirige a ese lugar, en pocos minutos esta frente a la puerta de su apartamento, toca y la puerta se abre, es el, sonríe y con la mirada la invita a pasar, entra y se sienta en el recibidor. El sabia a juventud, deseo, pasión, inexperiencia, y ganas de aprender, con ganas de amar a la mujer que siempre estuvo en sus sueños, era un simple chaval de 16 años, estaba esperando con ansias la oportunidad de tener a esa mujer entre brazos y demostrarle con creses que el era un hombre, y asi fue. Pocos segundos pasaron hasta que sintió un liquido caliente que era derramado en su interior, al mismo momento escucho su propio grito que fue sin duda sofocado por el del nara. Sintió como el salía de ella, y se recostaba al lado para abrasarla, le beso la frente y ella callo en sueño, a los pocos minutos el igual. La mañana se hizo presente, los dos amantes aun reposaban tranquilos estaban despiertos el descansando y ella analizando lo que había sucedido la noche anterior -shika…. Ella ahora sabia que la dependencia no era solo física, si no también sentimental, amaba a ese hombre, mucho le costo darse cuenta de eso pero aun asi ahora sabia que mas feliz no podía ser, se dedicaría a ser feliz de ahora en adelante con el hombre que la ama alguien de que esta segura llegara a depender de el, ya que estaba claro, no podía vivir sin el. Temari respiraba muy agitadamente, su abanico permanecía sin usar a un lado de la puerta, donde ella lo dejó.

Argumento:

Presionada por su insoportable suegra, la joven recién casada se siente con la obligación de quedarse embarazada. Aunque lo intenta una y otra vez sus esfuerzos resultan del todo baldíos ya que su marido, Shangguan Shouxi es estéril. Sin embargo, Lu consigue dar a luz a ocho hijas y a un niño, sin que su esposo intervenga para nada en el asunto. De sus relaciones con su tío el Gran Zarpa nacen las dos primeras Laidi y Zhaodi. Jintong es también un chico bastante abnormal. Encuentra un insólito placer en beber el pecho de su madre o de cualquier mujer hasta vaciarlo, aun el punto que le resulta inútil alimentarse de otra cosa. Este pienso que es el gran tema de Grandes pechos, amplias caderas .

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Para un gallardo joven 1. Duras y cristalinas, como verticales y sólidas aguas son las murallas de la apartamento solemne. Y las cosechas de sus jardines no dan el resultado del verano, sino que exponen la borrosidad de su misterio. Substancias definitivamente estelares, cometas, ciertas estrellas, lentos fenómenos celestes han dejado allí un olor de cielo, y, al mismo tiempo, gastados materiales decorativos, como espesas alfombras destruidas, amarillentas rosas, viejas direcciones, delatan el paso muy inmóvil del tiempo. Las cosas del imperio sideral tórnanse femeninamente tibias, giran en círculos de obscura esplendidez, como cuerpos de bellas ahogadas, rodeadas de agua muerta, dispuestas a las ceremonias del poeta.

Viaje en busca del placer y diversión. Capítulo 7 - cap 7: R-18

Calla, buena mujer, calla. Se incorpora. Daughter pasos en el camino.